Heridas de mil batallas

Los héroes muestran sus heridas, ya sea del cuadrilátero, de la jaula o del campo de batalla. La nariz rota o el agujero de bala sanaron con el tiempo y queda una marca como testimonio de un dolor pasado, muchas veces superado. Son un motivo de orgullo y de reconocimiento por la valentía, la fuerza y la superación. Así queda estampado en nuestra cultura atávica, marcada por los conflictos y la primacía de la violencia física.

Pero existen también las heridas de mil batallas que no se ven ni se exhiben.
Mis pérdidas, mis dudas profundas, mis humillaciones, mis frustraciones, mis malestares, mis dolores… Las cicatrices de la mente y del alma quedan ahora ocultas detrás de mi sonrisa y de mi postura. Y lo digo en primera persona, no como una generalidad, porque puedo decir que dolieron como balas o puños — sin que nadie lo viera — y cambiaron mi vida.
No hablamos de esas llagas y experiencias porque las percibimos como debilidades, en un mundo que mira el parecer y no el ser.
Y, sin embargo, creo que es todo lo contrario.

En una sociedad más tranquila y civilizada, no vuelan los proyectiles ni los golpes por doquier, pero estamos expuestos a decenas de perturbaciones al día, de diferentes intensidades. Hay mentes fuertes como hay cuerpos fuertes — y ninguno de los dos resiste a un daño grave o prolongado.
Por eso, cada ser humano merece la máxima empatía, especialmente cuando intenta esconder la evidencia. Superar un trauma mental, sea cual sea, y levantarse, fortalece el ser y debilita el peso del parecer en la balanza de los valores personales.

Puedo plantarme derecho frente al que no ha ido a la pelea todavía —
no por orgullo, sino por más vida vivida.
Mi libro “Vida Singular y el Triángulo de las Ilusiones” y Pointfulness representan expresiones cerebrales abstractas de mis vivencias, algo así como Sun Tzu hablando del arte de la guerra. No quita que brotaron de la sangre, el sudor y las lágrimas de mil batallas. Y todo eso se puede compartir en una simple conversación honesta, sin prejuicios sobre las soluciones.
De eso se trata.